domingo, 27 de julio de 2014

El peligro de la obesidad infantil



Antiguamente se pensaba que los niños gorditos eran más sanos, las madres estaban contentas si sus bebés eran regordetes y cachetones, hoy en día sabemos que el sobrepeso y obesidad infantil es algo muy peligroso a lo que no se presta la importancia que se debería.

La alimentación de la sociedad actual es rica en grasas, azúcares y productos procesados, especialmente los alimentos que le damos a los niños. Por falta de tiempo, los padres les dan a los niños bollos, zumos envasados y mucha comida preparada industrialmente que perjudica grandemente a su salud.

Debemos de poner especial atención a la alimentación que damos a los niños, ya que podemos ser responsables de que desarrollen a la larga problemas como obesidad, diabetes, hipertensión, etc.

Es importante llevar un control del peso de los niños, ya que la obesidad en en la etapa infantil es una carga que van a llevar toda la vida, UN NIÑO OBESO SERÁ UN ADULTO OBESO.

Cuando hablamos de obesidad, hay dos tipos de obesidad: Obesidad hiperplásica y obesidad hipertrófica.

La obesidad hipertrófica es la que desarrollamos los adultos, nuestras células grasas aumentan de tamaño conforme van acumulando grasa y aumentamos de peso, este tipo de obesidad es fácilmente corregible con dieta y unos hábitos alimentarios adecuados.

La obesidad hiperplásica es la obesidad que desarrollan los niños, como están en pleno desarrollo, al ingerir más alimentos de los que su cuerpo necesita, el cuerpo acumula la energía que sobra en forma de grasas, pero la acumula creando nuevas células grasas, es decir, no aumentan el tamaño sino la cantidad, y el niño obeso crece con una cantidad mayor de células grasas que un niño normal.

Esto se traduce en que el niño obeso cuando crezca va a tender a ser un adulto obeso, ya que al tener gran cantidad de células grasas que su cuerpo creó en la niñez, si no se cuida estrictamente y tiene unos buenos hábitos alimentarios, en seguida sube de peso y difícilmente lo pierde.

Son adultos que tienen que hacer grandes esfuerzos para conseguir bajar de peso, y tener una dieta estricta para evitar recuperarlo.

Es importante que los padres pongan especial atención en esto, ya que UN NIÑO GORDITO NO ES UN NIÑO SANO, al contrario, es un niño al que la obesidad le va a acarrear problemas más serios en la edad adulta, además de los que ocasiona en la niñez, como son la falta de concentración, dificultad para aprender, transtornos en la conducta, etc.

Si quieres saber cómo alimentar sanamente a tu hijo/a, como ayudarlo a tener un peso saludable y que pueda perder esos kilos de más que tanto afectan a su salud no dudes en consultarme. 

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