Mostrando entradas con la etiqueta Triglicéridos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Triglicéridos. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de julio de 2014

ATENCIÓN A LAS ETIQUETAS: ¿Aceite vegetal?



En muchos productos como conservas, galletas, helados, salsas, mantequillas, bollería, etc, nos encontramos que en la etiqueta o en los ingredientes pone "aceite vegetal" y por ser vegetal nos imag
inamos que será un aceite de girasol o de oliva tal vez, y que es saludable.

Pues es uno de los "engaños" de la industria alimentaria. Cuando encontramos el letrero de aceite vegetal se refiere a que el producto está hecho con aceite de coco o de palma, que efectivamente son vegetales, pero están muy lejos de ser saludables.

Desgraciadamente estas grasas a pesar de ser malas para nuestro organismo son muy buenas para la industria, ya que conservan muy bien los alimentos, son baratísimas y dan buen sabor al producto, entre otras cosas.

Los aceites de coco o de palma son grasas saturadas que afectan negativamente a nuestro organismo:

-Aumentan los niveles de colesterol "malo" -> LDL, y bajan las cifras de colesterol "bueno" ->HDL. Todo lo contrario a lo que queremos.
-Tienen ácidos grasos saturados creados "artificialmente" más peligrosos aún que las grasas saturadas animales.
-Favorecen la obesidad.

Según la ley, cuando el producto contiene aceites vegetales de girasol, maíz, oliva, soja o canola (que son saludables) tiene que especificarlo en la etiqueta, y se aseguran de ponerlo bien claro, esto aumenta el coste del producto ya que es de mejor calidad, eso nos asegura que si vemos el letrero "aceite vegetal" no es ninguno de estos aceites sino aceite de coco y palma.

Cuando vayas a la compra pon atención a las etiquetas de los productos y no te dejes engañar, elige productos que no tengan aceites de coco y palma y tu salud te lo agradecerá.

ALIMENTACIÓN PARA PREVENIR VÁRICES



Las várices son un problema de circulación, debido a una mala alimentación la calidad de nuestra sangre empeora y nuestras venas y arterias se dañan.

Si cuidamos nuestra alimentación podemos evitar la aparición de várices y las complicaciones que conllevan, evitando alimentos como:

-SAL
El sodio provoca retención de líquidos, lo que aumenta el volumen de la sangre y puede llevar a la aparición de várices e hinchazón en las piernas.

No sólo debemos reducir la cantidad de sal que añadimos a los alimentos sino tambien evitar alimentos ricos en sal como:
Conservas, patatas fritas, sopas de sobre, salsas, aceitunas, pan, galletas, patés, carnes o pescados ahumados y salados, comidas precocinadas...

-GRASAS SATURADAS
Aumentan los niveles de colestrol y triglicéridos en sangre, y se hace la sangre más espesa por lo que empeora la circulación y el estado de las paredes de las arterias.

Debemos de eliminar estas grasas de nuestra dieta en la medida de lo posible.

Las grasas saturadas están presentes sobre todo en alimentos de origen animal, carne, pescado, leche, huevos, y aceite de coco y palma.

-ALCOHOL, TABACO, CAFÉ, PICANTES Y CHOCOLATE
Producen una dilatación de las venas, debemos evitar su consumo.

-Además es importante un buen aporte de agua, para fluidificar la sangre y eliminar desechos, aproximadamente 2 litros al día.

-Consumir abundantes frutas y verduras, nos aporta antioxidantes que previenen el envejecimiento y deterioro de las arterias y una cantidad importante de potasio que nos ayuda a eliminar líquidos.

-Para disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, además de evitar las grasas animales, debemos consumir frutos secos y aceites vegetales en crudo (maíz, soja y girasol) como aporte de grasas poliinsaturadas.

sábado, 26 de julio de 2014

¿Pescado en el embarazo?





Debido a la gran contaminación de ríos, lagos, mares, etc que hay hoy en día NO es aconsejable que las embarazadas consuman pescado, ni mucho menos marisco.

Las aguas en las que se crían los pescados están contaminadas con metales pesados que pueden afectar al desarrollo del niño, como el mercurio. Además de otras sustancias presentes en las aguas contaminadas como hormonas, antibióticos, etc.

El mercurio provoca alteraciones en el sistema nervioso del niño, tales como retraso mental, dificultad en el aprendizaje, pérdida de audición e incluso la muerte.

El mercurio se acumula en todo tipo de pescados y mariscos pero está presente en mayor cantidad cuanto más graso es el pescado, por ejemplo en pescados como el salmón y el atún.

También debemos evitar el hígado de pescado (patés, suplementos, etc), ya que contienen importantes cantidades de vitamina A que pueden causar mutaciones en el feto.

Antes de saber esto se recomendaba a las embarazadas consumir pescado en el embarazo por el aporte importante de ácidos grasos omega 3 que tienen, pero también podemos tomar cantidades suficientes de este nutriente en productos vegetales, sin los efectos perjudiciales que pudiera provocarnos el pescado.

Además de los metales pesados que acumulan el pescado el aporte de omega 3 puede ser mayor de lo que la embarazada necesita y también puede resultan perjudicial y condicionar el crecimiento del niño así como provocar en el bebé una resistencia a la insulina y una futura diabetes de adulto.

El omega 3 en el reino vegetal está en las cantidades óptimas que necesita el organismo de una mujer embarazada y lo podemos encontrar en:

-Aceites vegetales: Aceite de linaza, aceite de soja, aceite de germen de trigo.
-Frutas y verduras: Aguacate, Soja, espinacas, coles de bruselas, pepino, fresas, plátano, piña.
-Frutos secos: Sésamo, cacahuetes, almendras, nueces.

Haciendo combinaciones de estos alimentos nos aseguraremos un aporte adecuado de ácidos grasos omega 3 que ayudaran al buen desarrollo del bebé, a prevenir la diabetes gestacional, el aumento de colesterol y triglicéridos, etc.

Si estás embarazada y quieres tener un control de tu alimentación para asegurarte que no te falten nutrientes y tu bebé se desarrolle correctamente, no dudes en consultarme.